lunes, 15 de enero de 2007

Pisa y Firenze, mucho más que una torre inclinada y una iglesia de mármol.

PISA

De chica me preguntaba qué asociación existiría entre la torre de Pizza y la misma pizza, hasta que un día (no muy lejano, pero juro que fue en Argentina!) me di cuenta que tal asociación nunca había existido, ya que la ciudad no se escribía con doble (ni una!) zeta...
Pero como el engaño duró muchos años, tuve que ir a comprobarlo. Y fue así como un sábado corroboré que toooodos los carteles de la ruta decían Pisa. Se imaginarán que si estaba ahí, tenía que conocer la torre!



En la Piazza dei Miracoli se encuentra la Catedral de Pisa (il Duomo di Santa Maria Assunta), construida en mármol entre los años 1064 y 1118, con sus portales en bronce de Bonanno Pisano, el campanario y el baptisterio. Este último está dedicado a Juan el Bautista y se encuentra frente a la fachada oeste del Duomo. Se trata del baptisterio más grande de Italia y sorprende que su interior sea simple y sin decoraciones.


En esta catedral, con tan sólo 17 años, Galileo hizo su primer descubrimiento al observar que para enceder la lámpara principal primero debían acercarla hacia un lado, y una vez encendida, la lámpara ya no era retenida y comenzaba a oscilar de un lado a otro, como un péndulo.
¿Cómo fue nombrado este descubrimiento?... Como la ley del péndulo, donde se observa que los movimientos son cada vez menores, pero de igual duración. ¿Y cómo midió Galileo el tiempo de las oscilaciones de la lámpara?... Cual romántico, aunque bastante matemático, utilizó los latidos de su corazón.



Pero, ¿qué es la torre de Pisa?

Es el campanario de la catedral, que comenzó a inclinarse poco después de que se inició su construcción, llevada a cabo en 3 etapas durante 200 años. No es raro que existan controversias acerca de quién realizó el diseño (nadie se lo quería atribuir!!), pero el premio se disputa entre Guglielmo y Bonanno Pisano. La primera planta de mármol comenzó a construirse en 1173. Cinco años más tarde, con la finalización de la tercera planta, la torre adquirió inclinación y la construcción no se retomó hasta pasado un siglo, cuando se edificaron cuatro plantas nuevas con cierto ángulo que contrarrestara la inclinación. El proyecto nuevamente se detuvo en 1284 cuando los genoveses derrotaron a Pisa en la batalla de Meloria. Finalmente, en 1372, Tommasso di Andrea Pisano construyó la última planta, el campanario, que alberga siete campanas (cada una corresponde a una nota musical).

Y como si estos 200 años no significaran nada, la historia continúa... En 1828, llegó un tal Alessandro Della Gherardesca con su título de arquitecto y excavó un camino (digamos, su propia fosa!) alrededor de la torre para hacer visible la base. Esto causó su inundación y acrecentó la inclinación. Benito Mussolini no se quiso quedar atrás y ordenó enderezar la torre. Y adivinen qué pasó??!... Sí, después de que vertieron cemento en los cimientos, la torre se hundió un poco más.

El pueblo ya estaba cansado y fue entonces cuando, como en todos los momentos de la historia, apareció Estados Unidos para ayudar y salvar al mundo!... Durante la segunda guerra mundial, destruyeron todas las torres cercanas a Pisa debido a la amenaza que suponían los francotiradores desde esas posiciones. La destrucción de la torre de Pisa fue también programada, pero una orden de retirada en el último instante la salvó.





Recién en 1964 el gobierno de Italia pidió ayuda para prevenir su caída y se reunió un conjunto de matemáticos, ingenieros e historiadores que comenzaron la restauración, quedando la torre cerrada al público en 1990. La solución final fue eliminar 80 metros cúbicos de tierra de la zona inferior de la torre. La misma fue reabierta en diciembre de 2001.




Pisano y Pisalina, mito o leyenda?...

Algunos creen que lo antedicho es un mito y que simplemente, hace muuuuuuuchos años, existió una gran guerrera llamada Pisalina. Los funcionarios más importantes de la época se reunieron con el alcalde Guglielmo y su asistente, el señor Bonanno Rodrigo Pisano, con el objeto de crear una torre donde pudieran guardar todas las riquezas que le quitaban al pueblo. Guglielmo propuso que la misma se llevara a cabo cerca de la iglesia con la excusa de que allí se construiría un campanario, para así evitar que se levantaran sospechas. Pero Pisano era un buen hombre y no tardó en comunicarle a su hermana, la guerrera, lo sucedido. Luego de reflexionar cómo resolverían el problema, decidieron alterar los planos. Fue así como la construcción se llevó a cabo con errores desde un principio y el resultado fue una inclinación cada vez más creciente. Viendo que su caída se demoraba, Pisalina decidió entrar en acción, y luego de convencer a Della Gherardesca que pusiera en juego su honorable título de arquitecto, inclinó aún más con su fuerza la torre que yacía sobre su base inundada. A pesar de su esfuerzo, la torre se mantuvo en pie. Los funcionarios se enteraron de lo acontecido y mandaron a matar a la guerrera, que hoy se encuentra enterrada bajo los mármoles de la catedral. Pisano fue perdonado, pero debió cumplir su condena sosteniendo la torre hasta que finalizara su construcción.





FIRENZE (Florencia)

Ese mismo sábado quise comprobar que Firenze se escribiera con zeta. Ecco, llegamos ahí!!

Firenze es una ciudad llena de historia y de arte que se encuentra en la región de Toscana, donde la familia de Médicis tuvo una gran influencia. En 1434 comenzó el gobierno de esta familia con Cosme de Médicis (Cosme el Viejo), que convirtió la capital toscana en el centro mundial del arte, la cultura y las finanzas. La familia de Médicis regiría los destinos de la ciudad durante los períodos en los que Firenze fue la cuna del Renacimiento (Academia platónica florentina).
De 1865 a 1871, Florencia fue la capital de Italia y hoy es una de las principales ciudades del país. Está atravesada por el río Arno, que es cruzado por numerosos puentes, entre los que se destaca el Ponte Vecchio (Puente Viejo) (fotos de noche y de día), ocupado desde siempre por vendedores y mercaderes. Primeramente se encontraban allí los carniceros, pero por orden de Cosme I pasó a ser territorio de los orfebres y la gente se tiraba al río para intentar recuperar el oro que caía de los materiales trabajados. Poco duró esta felicidad, ya que el duque no tardó en prohibirle esta tarea al público y autorizar únicamente a un arenero para que la llevara a cabo. Desde entonces el puente se encuentra dominado por las joyerías.



Il Duomo di Santa Maria del Fiore, palabra mayor!



Es sin lugar a dudas, la catedral más linda que conocí, aunque todavía no pude encontrar el adjetivo exacto para describir su belleza. Su nombre (Santa María de la Flor) se refiere al lirio, símbolo de Florencia, o al antiguo nombre del pueblo llamado Fiorenza. Su construcción comenzó en 1296 por el arquitecto Arnolfo di Cambio y fue terminada luego de 150 años de intenso trabajo. El edificio tiene forma de cruz latina, con una nave principal y dos laterales. Las paredes están realizadas en mármol rosa, blanco y verde. Junto a la catedral se encuentran el campanario y el baptisterio. Al igual que en Pisa, llaman la atención la simpleza de su interior y la escasa decoración.

La inmensa cúpula de 42 m de diámetro y 114 m de altura, fue construida por Brunelleschi, cuya tumba se encuentra en la entrada a la cripta de la catedral. Me quedé maravillada con el fresco que se observa del lado de adentro: el Juicio Final, de Giorgio Vasari, realizada a fines del siglo XVI.

La edificación del campanario llevó treinta años y fue diseñado por Giotto, que construyó el primer piso. Luego continuó la obra Andrea Pisano, para finalmente ser cubierta de mármol de distintos colores por Francesco Talenti. La torre contiene, además, 16 estatuas, muchas de las cuales fueron realizadas por Donatello.



Delante de la catedral se encuentra el baptisterio dedicado a San Juan Bautista y que data del siglo V, cuando era un templo romano. En él bautizaron a Dante. Destacan las tres puertas, en especial la que da a la fachada de la catedral, la Porta del Paradiso, realizada por Ghiberti durante 25 años, con 10 paneles tallados en madera y luego recubiertos de oro, que representan escenas del antiguo testamento. Las puertas restantes son obra del mismo autor y de Andrea Pisano, donde el tema principal es San Juan Bautista.




Piazza della Signoria (Plaza de la Señoría)

Es el corazón civil y político de la ciudad donde se encuentra el Palazzo Vecchio (Palacio Viejo) (foto izquierda), residencia del alcalde desde 1872, que adquirió este nombre cuando Cosme I dejó de utilizarlo como morada en el siglo XVI, para mudarse al Palazzo Pitti (no, no se traduce pitito!!) (foto derecha), llamado también Palacio Nuevo.




Éste perteneció en un principio a la Familia Pitti, rival de los Médicis, y paradójicamente fue ocupada más tarde por Cosme I.






La plaza es hoy un museo de esculturas, entre las cuales destacan la enorme fuente de Neptuno de Ammannati, el David de Miguel Ángel y el Perseo de bronce de Cellini, que representa el momento en el cual Perseo, hijo de Zeus, decapita a Medusa, figura mitológica que convertía en piedra a quien la miraba...

Miguel Ángel es el primer artista en mostrar a David como un hombre y no como un niño, cuando derrotó al gigante Goliat lanzándole una piedra en la frente. Además, renuncia a la perfección de la anatomía humana, ya que esculpió las manos con tamaño excesivo para transmitir la fuerza de David, marcando también los tendones y las venas del brazo derecho.



Galería de los Uffizi (Galería de los Oficios)
Fue diseñada y construida por Vasari en el siglo XVI, a pedido de Cosme I para albergar a administradores, miembros de la justicia y gremios de la ciudad. Su sucesor, Francesco I, hizo modificar la planta superior para colocar la colección artística de los Médicis y con el tiempo se convirtió en una galería de arte.

La muestra es interrrrrrrminaaaaable!!! Los cuadros que más llamaron nuestra atención fueron la Primavera y El nacimiento de Venus, de Botticelli; La Anunciación, de Leonardo; y La Sagrada Familia (Tondo Doni), de Miguel Ángel.



Otras plazas e iglesias

En Florencia hay tantas plazas e iglesias que no llegamos a conocerlas todas, pero las más famosas son la Santa Croce (donde se encuentra la tumba de Miguel Ángel, aunque sus restos están en Ravena), Santa Maria Novella y San Lorenzo (donde están enterrados algunos de los miembros de la familia Médicis). Como dato curioso, la iglesia de Orsanmichele fue en principio un granero que, al ser restaurado en el siglo XIV, se convirtió en depósito y más tarde en iglesia. Por fuera presenta esculturas, algunas realizadas por Donatello.




Si alguna vez vienen a Florencia y desean tomar un café, eviten las cafeterías de la Piazza della Repubblica, ya que ahí se encuentran los cafés más caros de la ciudad. Por otro lado, las joyas más caras están en el Ponte Vecchio, pero ninguna tan preciada como ésta...






Creo que el próximo fin de semana nos quedaremos en casa... Ya estamos quemados!!