Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por 800 puentes. A pesar de que el centro turístico no es inmenso, recorrer la ciudad puede resultar interminable. Hasta donde uno no se imagine, hay una calle escondida, aunque sea de tan sólo un metro de ancho! Éstas son más angostas y serpentiginosas que en otras ciudades y lo que uno puede encontrar cuando gira en cualquier sentido es verdaderamente impredecible.
Frente a la plaza está la Basílica de San Marco, patrono de la ciudad. Esta construcción tiene forma de cruz griega, con sus cinco cúpulas, pero a través de los años fue modificada con distintos agregados, por lo que su actual arquitectura se encuentra distorsionada.
El Palazzio Ducale, edificado en el siglo X, fue centro político, administrativo y judicial. A principios del siglo XVII se construyeron las "Prisiones Nuevas", sede de los magistrados encargados de la prevención y represión de los delitos penales. La construcción fue conectada al Palacio mediante el Puente de los Suspiros, que era cruzado por los prisioneros en su camino a las nuevas prisiones, quienes desde aquí suspiraban al ver por última vez el cielo y el agua.

Según cuenta la historia, los prisioneros condenados a muerte tenían una última oportunidad antes de efectuarse el castigo. Debían rodear una de las columnas del palacio con las manos atadas por detrás de la espalda. Si lograban con éxito este desafío, la condena a muerte era perdonada. Pero detrás de este supuesto gesto de bondad, se escondía una burla macabra... La cuarta columna era la designada para tal prueba. Ésta era la que menor distancia tenía con el borde del piso, que además, estaba inclinado hacia abajo. De esta manera, todos los prisioneros dejaban su esperanza de vida en la cuarta columna.
Basílica de Santa María de la Salud
Esta basílica que se encuentra a orillas del Canal Grande fue construida en acción de gracias a los sobrevivientes de la peste de 1630.